Grandes y continuos son los pasos que hay que dar hasta llegar a destino.
Vivir en una ciudad en la cual los habitantes son "un alma" no es poca cosa.
Que, tras conocer lo mejor de lo mejor en cuanto en la vida material se pueda ofrecer: está bien. Sin embargo, que la simpleza de habitar y ser habitado en un contexto desafiante como los que transitamos a nivel mundial, y tras eso, encontrar la paz, diría que no le encuentro palabras - y de agradecimiento! -
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Desarrollarse a niveles de tiempos records, y disfrutar de los matices de la vida, solo le queda un propósito visible:
Comunicarlo, y servir en Presencia
Así se dan mis días diarios en la escuela.
Cada noche al ir a dormir y leer un rato, es verificar que estoy transitando el camino correcto y con las personas afínes a mi. Es decir, que en comunión con el prójimo/próximo hay algo más que solamente "ir a trabajar".
Y, brindarme en este espacio virtual, es una extensión natural que necesitaba emerger.
¡CON QUE POWER!